¿Qué es la radiofrecuencia?

La radiofrecuencia consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre la piel que provoca el calentamiento controlado de las diferentes capas de la dermis, lo que favorece: La formación de nuevo colágeno. El drenaje linfático. La circulación de la piel y el tejido subcutáneo.

¿Da resultados la radiofrecuencia?

En el «antes», las células encargadas de la producción de colágeno -los fibroblastos-, se encuentran en un estado de letargo que mantiene sus funciones vitales estancadas.
En el «después», Se aplica calor sobre la piel a través de la Radiofrecuencia, creando una resistencia en el interior de los tejidos en forma de aumento de la temperatura.
Debido a este calor, esas células despiertan del letargo en que las sume el paso del tiempo y se reactivan sus funciones vitales.
El calor que les llega por la Radiofrecuencia facial estimula la creación de nuevas fibras de colágeno, responsables de la firmeza y la elasticidad de la piel.

  • La contribución que supone para la formación de nuevo colágeno.
  • Favorece que los tractos fibrosos que sujetan la piel y la grasa a planos musculares se reafirmen y, de este modo, se tensen de manera muy perceptible.
  • Se produce una vasodilatación, con lo que la calidad de la piel mejora, mejora el metabolismo celular y aumenta la oxigenación del tejido sobre el que se aplica.
  • El calor, aplicado a nivel del panículo adiposo, mejora la vascularización.
    De este modo, se positivan las reacciones metabólicas y el drenaje linfático.
    Se produce una aceleración del metabolismo de las células grasas, lo que crea una disminución de los adipocitos y, por tanto, de los nódulos de celulitis.
  • Al conseguirse una mayor vasodilatación, se logra una mejora a corto plazo visible en la calidad de la piel.
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